8 julio, 2026
Internacional

Drones fortalecen al Eje de la Resistencia pese a los golpes contra Irán

Drones fortalecen al Eje de la Resistencia pese a los golpes contra Irán

La ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero de 2026 tenía un objetivo claro: debilitar no solo a la República Islámica, sino también a la red de grupos armados aliados conocida como el “Eje de la Resistencia”, integrada por Hamás en Gaza, Hezbolá en Líbano, los hutíes en Yemen y diversas milicias chiitas en Irak. Aunque la campaña logró afectar infraestructura militar, eliminar dirigentes y reducir parte de la capacidad operativa iraní, distintos analistas consideran que la red regional continúa activa y ha demostrado una capacidad de adaptación mayor a la prevista.

Uno de los principales factores detrás de esa resistencia es la evolución tecnológica que han experimentado estos grupos durante los últimos años. La transferencia de conocimientos por parte de Irán permitió que varias de estas organizaciones dejaran de depender completamente del suministro directo de armamento iraní para comenzar a fabricar sus propios vehículos aéreos no tripulados. Esta autonomía ha complicado los esfuerzos de Estados Unidos e Israel para neutralizar por completo las capacidades militares de sus aliados regionales, ya que los ataques contra instalaciones iraníes ya no bastan para detener la producción de drones y otros sistemas de ataque.

El investigador Wolf-Christian Paes, asociado al Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) y coautor del estudio Beyond the Axis, explica que la proliferación de drones representa uno de los cambios más importantes en la relación entre Teherán y sus aliados. Según el especialista, hace algunos años Irán proporcionaba sistemas completos de armamento y entrenamiento, pero actualmente muchas de estas organizaciones poseen la capacidad técnica para fabricar sus propios aparatos utilizando componentes disponibles en el mercado internacional, especialmente motores y piezas de uso dual que son difíciles de rastrear.

El informe también señala que el crecimiento del uso de drones ha sido extraordinario. De acuerdo con los investigadores, los incidentes relacionados con este tipo de tecnología aumentaron de apenas 140 casos documentados en 2016 a más de 58 mil durante 2025. Este incremento refleja no solo la expansión del acceso a esta tecnología, sino también la dificultad que enfrentan los gobiernos para controlar el comercio internacional de componentes que pueden utilizarse tanto con fines civiles como militares.

Para Neil Quilliam, investigador del programa de Medio Oriente y Norte de África de Chatham House, la capacidad de fabricar y operar drones de forma independiente está modificando la naturaleza de la relación entre Irán y sus aliados. En su análisis sostiene que, aunque Teherán continúa ejerciendo influencia política, estratégica y militar sobre estos grupos, cada organización posee ahora un mayor margen de decisión y puede desarrollar operaciones sin depender totalmente de órdenes directas provenientes del gobierno iraní.

Uno de los casos más representativos es el de los hutíes en Yemen. Durante los últimos años establecieron redes logísticas y de contrabando que, según el estudio, se extienden por países como Somalia, Yibuti, Eritrea y Sudán. Esa infraestructura les permite obtener materiales, mover equipos y mantener sus operaciones con un grado creciente de autonomía. Los investigadores consideran que esta evolución convierte a la organización en un actor regional con capacidades propias que trascienden el respaldo directo de Irán.

En el caso de Hezbolá, la organización libanesa continúa siendo uno de los aliados más importantes de Teherán pese a los fuertes golpes recibidos durante los últimos conflictos con Israel. Los especialistas señalan que los ataques contra su dirigencia e infraestructura militar incrementaron la necesidad de apoyo iraní para reconstruir parte de sus capacidades, aunque al mismo tiempo el grupo mantiene una estructura operativa consolidada que le permite conservar influencia dentro del escenario regional. Hamás, por su parte, ha visto reducida la comunicación directa con Teherán debido a la guerra en Gaza, aunque los expertos consideran que décadas de cooperación, entrenamiento e intercambio de inteligencia siguen representando un activo estratégico para ambas partes.

Los analistas coinciden en que el denominado Eje de la Resistencia atraviesa una etapa de transformación más que de desaparición. La combinación de autonomía tecnológica, producción descentralizada de drones y redes regionales de apoyo hace que estos grupos continúen siendo actores relevantes dentro del equilibrio de poder en Medio Oriente. Aunque la influencia de Irán enfrenta nuevos desafíos tras los acontecimientos de 2026, los especialistas advierten que capacidad de influencia no equivale necesariamente a control absoluto, por lo que la evolución de esta red seguirá siendo uno de los principales focos de atención para la seguridad internacional.

About Author

wink0m