Sophia García joven emprendedora de Laredo que teje flores para salvar el planeta

LAREDO, TX. — A sus 17 años, Sophia García, estudiante de último año en Harmony School of Excellence, no solo está entre los lugares más alto de su clase, sino que también ha demostrado una visión empresarial y social poco común. Con una firme pasión por los negocios, el liderazgo y el medio ambiente, se prepara para iniciar su carrera universitaria en la reconocida McCombs School of Business de la Universidad de Texas en Austin.

“Voy a estudiar Administración de Empresas con concentración en marketing, y también quiero un minor en Global Sustainability”, explicó. Su interés por la sostenibilidad ambiental la llevó a redefinir su emprendimiento local, la elaboración y venta de flores tejidas a mano, como alternativa ecológica a las flores naturales.
“Antes lo hacía solo por gusto y para ganar algo de dinero. Pero descubrí que las flores naturales, al ser cultivadas en masa, generan gases nocivos para el ambiente. Quiero que las personas vean mis flores tejidas como una opción sustentable”, explicó.
Sophia ha sabido combinar sus habilidades manuales con el marketing digital, utilizando Instagram y TikTok (como Forever by Sophie) para promocionar sus productos y expandir su mensaje más allá de Laredo. “Quiero que la gente entienda que, al comprar mis flores, también están ayudando al medio ambiente.”
Además de ser emprendedora, Sophia es presidenta del club DECA, organización nacional sin fines de lucro enfocada en formar futuros líderes empresariales. Bajo su liderazgo, el grupo participó por primera vez en competencias estatales en Texas, logrando resultados notables.
“En mi escuela no existía un club orientado a los negocios, así que propuse uno. Aunque no pasamos a nacionales, haber llegado a nivel estatal en nuestro primer año fue un gran logro”, dijo orgullosa. También participa activamente en la Honor Society, apoyando a orfanatos y bancos de alimentos a través de actividades comunitarias y gestión de redes sociales.
Uno de los mayores desafíos que ha enfrentado, confiesa, es el balance entre escuela y negocio: “Cada flor me toma más de una hora. Compaginar pedidos, clases, liderazgo y calificaciones ha sido complicado, pero me ha enseñado a organizarme.”
Sophia encontró inspiración en Blas Castañeda, un mentor que le abrió el panorama profesional en el mundo del marketing y le ayudó a alinear su vocación con sus metas. “Gracias a él entendí mejor mis objetivos personales”, señaló.
Con mirada firme hacia el futuro, Sophia visualiza una comunidad empresarial hispana cada vez más fuerte, especialmente en la región fronteriza: “Muchos jóvenes ya están desarrollando ideas innovadoras. Creo que esta zona será clave en los próximos años.”
Su consejo para otros jóvenes como ella:
“Busquen organizaciones como DECA. Y si no existen, atrévanse a crear una. Aprender de mentores, maestros y experiencias reales es esencial para crecer como líderes.”