Corte de Apelaciones confirma sentencia contra Burgos Avilés por doble homicidio en Laredo
LAREDO, TX. — La Corte de Apelaciones del Octavo Distrito de Texas confirmó la condena por doble homicidio capital contra Ronald Anthony Burgos-Avilés, ex supervisor de la Patrulla Fronteriza, sentenciado por el asesinato de Grizelda Hernández, de 27 años, y su hijo de un año, D.A.H., en un caso que conmocionó a Laredo y al país.

La decisión, emitida recientemente, marca un nuevo capítulo en un proceso judicial que se ha extendido por más de siete años y que atrajo atención nacional por tratarse de un agente federal con rango de supervisor acusado de matar a su expareja y al hijo que compartían.
Burgos-Avilés era un Supervisor de la Patrulla Fronteriza (USBP) asignado al sector Laredo. En abril de 2018 fue identificado como el principal sospechoso del asesinato de Grizelda Hernández con quien mantenía una relación extramarital del hijo de ambos. Su posición dentro de la agencia, su historial laboral y la naturaleza del crimen hicieron que el caso recibiera amplia cobertura mediática.

El crimen que estremeció a Laredo
El 9 de abril de 2018, Burgos-Avilés llamó al 911 reportando haber encontrado a una mujer herida en Father McNaboe Park. Sin embargo, conforme avanzó la investigación, agentes de la Patrulla Fronteriza y del Departamento de Policía de Laredo detectaron varias inconsistencias en su comportamiento, incluida la manipulación del cuerpo y objetos en la escena.

La evidencia técnica y física unió las piezas del caso:
- Los teléfonos de las víctimas estaban en su unidad oficial, con restos de sangre.
- Los datos de GPS, torres celulares y cámaras lo ubicaron en el parque en el rango de tiempo de los homicidios.
- La autopsia reveló 27 heridas punzocortantes en Grizelda y lesiones mortales en el menor.
- Documentos mostraron un posible móvil: conflictos por manutención, el embarazo de la víctima y el temor del acusado a repercusiones personales y profesionales.
En 2023, un jurado de Webb County lo declaró culpable de doble homicidio capital. Fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
La apelación y el fallo final
Burgos-Aviles presentó cinco argumentos para intentar revertir su condena, entre ellos:
- retiro de uno de sus abogados,
- negativa a cambiar el juicio de sede,
- evidencia sobre una lesión previa del menor,
- solicitud de juicio nulo por un incidente emocional en la sala,
- y admisión de datos de localización de celulares.
La Corte de Apelaciones determinó que ninguno de los alegatos ameritaba anular el veredicto, y confirmó la sentencia original al considerar que la evidencia contra el acusado era “abrumadora” y que las decisiones del tribunal de primera instancia fueron correctas. Con este fallo, la condena queda firme a nivel estatal, aunque la defensa aún tiene la opción de buscar revisión ante la Corte de Apelaciones Criminales de Texas.







