Liberación de familias desde Dilley impacta a Laredo
LAREDO, TX. — La liberación de familias migrantes desde el Centro Residencial Familiar, ubicado en Dilley, Texas hacia la ciudad de Laredo ha generado atención por sus implicaciones legales, operativas y comunitarias. El proceso, fue confirmado durante una rueda de prensa en el Holding Institute en Laredo, consiste en la liberación diaria de unidades familiares por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), con cifras que varían entre 24 y hasta cerca de 100 personas por día.
El congresista Henry Cuellar explicó que las personas liberadas pertenecen a dos grupos principales. Por un lado, familias que cruzaron recientemente la frontera y solicitaron asilo; por otro, personas que ya residían en el interior de Estados Unidos y se encontraban en proceso migratorio, algunas incluso con documentación vigente para comparecer ante una corte de inmigración. En varios casos, estas personas fueron detenidas al salir de audiencias migratorias, trasladadas a Dilley y posteriormente liberadas con el mismo documento que ya poseían, lo que reinicia su proceso legal.

“Lo que no tiene sentido es detener a personas que ya estaban siguiendo el proceso legal, enviarlas a un centro de detención y luego liberarlas con el mismo documento que ya tenían, reiniciando su caso y dejándolas en total incertidumbre”, señaló Cuellar.
Desde el punto de vista legal, las liberaciones están vinculadas al Acuerdo Flores, que establece que los menores no pueden permanecer detenidos más de 21 días en centros de detención familiar. Una vez cumplido ese plazo, ICE está obligado a liberar a las familias, aun cuando su proceso migratorio continúe activo.
El impacto inmediato recae en Laredo y en organizaciones comunitarias. El Holding Institute funge como punto principal de recepción humanitaria, ofreciendo alimentos, refugio temporal y un espacio seguro, sin retener a las personas. Su capacidad operativa permite atender alrededor de 150 personas de manera regular, ampliable en situaciones de emergencia.
El pastor Mike Smith, director del instituto, subrayó el carácter humanitario de la labor que realizan:
“A veces no se trata de política ni de recursos, sino de hacer lo correcto: dar agua, comida y un lugar seguro a quien lo necesita”.
Por su parte, la regidora Melissa Cigarroa reiteró que, aunque la ciudad brinda servicios básicos, la responsabilidad principal corresponde al gobierno federal:
“Esta no es una responsabilidad de la ciudad; es una responsabilidad del gobierno federal”.
Autoridades advirtieron que, mientras no exista apoyo federal directo, la carga continuará recayendo en la comunidad y en las organizaciones locales, en un escenario donde las liberaciones desde Dilley podrían mantenerse en las próximas semanas.







