Rebeca de Luna, de Laredo al Super Bowl con orgullo y gratitud
La violinista laredense comparte cómo vivió su histórica participación en el Super Bowl y el mensaje que hoy envía a la juventud fronteriza
LAREDO, TX. — Con la sencillez que la caracteriza y todavía asimilando lo ocurrido, la violinista laredense Rebecca de Luna relató cómo fue enterarse de que formaría parte de uno de los escenarios más vistos del planeta: el espectáculo del Super Bowl.
“Estaba bien sorprendida y no lo creía”, dijo. A pesar de recibir correos y mensajes con detalles del evento, la realidad no terminó de caer hasta que estuvo en el ensayo. “Hasta que ya estaba allí fue cuando entendí que sí estaba pasando y que iba a ser parte de eso”, explicó.
Millones de personas conectadas alrededor del mundo observaron el espectáculo. Sin embargo, Rebeca aseguró que durante el proceso no pensaba en la magnitud global del evento. “Yo nomás estaba presente y con agradecimiento. Como preguntándome: ‘¿Por qué yo? ¿Cómo estoy aquí?’”.
Formada musicalmente en Laredo, egresada de Cigarroa Middle School y Cigarroa High School, la artista recordó que su historia comenzó en la orquesta escolar y en el mariachi. Inició tocando viola, pero decidió aprender violín para integrarse al mariachi estudiantil. “Las oportunidades que tuve en la escuela fueron muy importantes. No todos tienen clases de mariachi”, reconoció.
Para ella, crecer en la frontera marcó su carácter. Las reuniones familiares, la cultura del esfuerzo y el ejemplo de sus padres y su abuelita moldearon su disciplina. “En Laredo sabemos que hay que trabajar y echarle ganas. Nunca darse por vencidos”, afirmó.
La frase que muchos han utilizado para describir su logro, “De Laredo para el mundo”, cobra ahora un significado especial. Rebeca explicó que fue hasta después del evento cuando entendió el impacto internacional de su participación. “Me decían que gente en China, en Puerto Rico, en Cuba estaba viendo el show. Nunca pensé en mi parte como algo global hasta que pasó”.
Aunque este logro podría abrir nuevas puertas, Rebeca mantiene los pies en la tierra. Es maestra de profesión y asegura que esa sigue siendo su prioridad. Paralelamente continúa con Mariachi Divas, agrupación con la que próximamente compartirá escenario con la cantante Aída Cuevas, una de las voces que marcó su infancia.
Al enviar un mensaje a la Rebeca niña, fue clara: “Cree más en ti. Date a conocer tu valor”. También subrayó que el amor y la humildad han sido claves en su camino.
Sobre la posibilidad de presentarse en Laredo, respondió sin dudar: “Me daría tanto orgullo”.
Hoy, su historia representa un respiro positivo para la comunidad. En medio de noticias difíciles, su logro se convierte en inspiración para nuevas generaciones que sueñan en grande desde el 956.







